Emblemático del norte de México, en particular de Nuevo León, el cabrito es un manjar para expertos carnívoros.

A las brasas, a la leña, asado o al horno…se come en variadas versiones:  la paleta, la pierna o la deliciosa riñonada, en la cual se añade, como una joya,  un pequeño riñón de sabor inigualable.

El éxito del cabrito a la leña ha propiciado una exitosa producción, de venta en aeropuertos y otros lugares turísticos, donde se pueden encontrar cabritos precocidos muy bien empacados, listos para recibir un breve horneado final y ser consumidos a domicilio.

Mete tu cuchara

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